¿Y si lo hacemos?

¿Y si jugamos a reírnos del tiempo?

¿Y si pasamos de sus relojes de pared, de muñeca o bolsillo?

¿Y si nos olvidamos de sus prisas, su estrés, el desayunar a las 11 y comer a las 3?

¿Y si vivimos hoy, y ya veremos si no morimos mañana?

¿Y si vivimos más a la luz de la Luna que del Sol?

¿Y si escapamos de las cadenas que nos atan a la oficina, el pupitre o el sofá?

¿Y si soñamos con los ojos abiertos, y dormimos con los ojos cerrados?

¿Y si fuésemos felices con las manos vacías, tan sólo siendo ocupadas, por otro par de manos que también lo estuvieran?

¿Y si dejásemos de preguntarnos porqué, si entendiésemos, que las mejores cosas, no atienden a razones?

¿Y si dejase de importarnos, el hecho de que pueda haber vida después de la muerte?

¿Y si dejase de importarnos el hecho de que el fin, nos lo pueda brindar la muerte?

¿Y si aprendiésemos a volar, con los pies sobre el suelo?

¿Y si aprendiésemos a caminar, sin tener que preocuparnos de darle la espalda al miedo?

¿Y si somos fuertes, sin tener que esperar a que nos lo digan?

¿Y si somos débiles, sin matarnos por buscar, cualquier otra alternativa?

¿Y si saltamos al vacío, al encontrarnos unos ojos que nos hagan sentir como en casa?

¿Y si hacemos de unos ojos, una casa a la que saltar al sentirnos vacíos?

¿Y si morimos por un beso?

¿Y si por un beso merece la pena vivir?

¿Y si dejamos de preguntarnos “Y si´´?

¿Y si nos atrevemos a vivir?

salto

Ojalá.

Ojalá mi pluma me regalase,

esa frase que hiciese,

que tu espalda se estremeciera,

que tu boca,

se alzara al cielo en busca de aire,

que tus dedos se clavaran en el folio,

hasta dejarle marcas mas profundas,

que las que mis palabras,

ya le habían tallado.

Ojalá pudiera regalarle,

a este solitario papel en blanco,

esa oración que hiciese,

que tus labios volvieran a rezar,

que hiciese que volvieras a creer,

en la vida mas allá de la vida,

sin tener que aguardar a la muerte,

que hiciese de este folio inerte,

algo mas vivo que esta vida,

algo a lo que poder rezarle,

que hiciese de su contenido religión,

tu cuerpo objeto de culto,

y tus labios,

el más prohibido,

y dulce de los pecados.

Ojalá pudiera creer,

en que llegará el día,

en que de mis ojos perdidos en los tuyos,

de mis manos, buscando las tuyas,

de tu boca, mordiendo la mía,

de mi nudo en la garganta,

ojalá pudiera creer,

que algún día,

de todo eso,

nacerá la frase,

que hará que tu cuerpo tiemble,

al saberse lo pequeño es,

ante la inmensidad de lo que guarda,

que hará que tus ojos vibren,

al reconocerse en ella,

que hará que tus manos tiemblen,

al sentirse al fin pieza encajable,

que tus labios se tensen,

como preparados al fin para la batalla.

Ojalá,

llegue el día en que escriba mi mejor frase,

y ojalá que ese día,

sea tu espalda,

la que me sirva de folio.

frase ojala.jpg

 

 

Créeme.

Créeme que dentro de 50 años,

cuando eches la vista atrás,

cuando repases el camino que trazaron todos,

y cada uno de tus pasos,

no querrás pensar en que no,

en que no te atreviste,

en que no fuiste capaz de tomar aire,

cerrar los ojos,

y saltar al vacío,

no sin antes dar un paso atrás,

pensando en que quizás,

precisamente al saltar,

ya no habría marcha atrás,

créeme que no querrás,

pensar en que tus alas,

permanecieron todo ese tiempo plegadas,

que no sentiste correr la brisa del viento bajo ellas,

no querrás pensar,

en que tu garganta permaneció en la ignorancia,

de conocer el nudo que podía hacerla estremecer,

al mismo tiempo que el vértigo,

se desliza camino arriba desde tu estómago,

al mismo tiempo que tus pies tiemblan,

bajo el peso de tu cuerpo,

al inclinarse sobre unos labios,

en los que había grabado un salto a la nada,

que era poco más que un todo,

al tomar impulso conocedor,

de que quizás,

jamás volverían a conocer la estabilidad de un suelo firme,

de que quizás,

sus pies estaban hechos para no dejar de temblar.

Créeme que dentro de 50,

10, 15 o 20 años,

al echar la cabeza atrás,

tu boca,

querrá poder respirar intranquila,

que tus alas,

querrán saber hasta donde pudieron alzar su vuelo,

que tu garganta,

hará y deshará el nudo,

una y otra vez,

nudo por el cual,

jamás,

quisiste que pasara la palabra miedo.

precipicio

 

 

 

 

Tu nombre, pequeña.

Eh tú, pequeña,

tú que no crees en versos eternos,

tú que crees mas en un quizás,

en palabras que tarde o temprano,

son arrastradas por el viento,

tú, pequeña,

pequeña que fue gigante de cara al tiempo,

pequeña que se plantó inquebrantable,

cuando este quiso hacerte caer,

pequeña, gigante,

que más dará un nombre,

tú que siempre creíste en el poder,

que profesaba una mirada,

tú que acariciaste una voz con los labios,

que dejaste que estos recorrieran los tuyos,

tu cuerpo,

cada centímetro de tu piel,

que dejaste que recorrieran tus miedos,

que besaran tus heridas,

que insuflaran aire allá por donde tus inseguridades,

ya habían dejado huella,

 

tú, pequeña.

viva imagen de las lineas que trato de trazar,

del pobre intento de dibujarte a través de las palabras,

mi folio,

tú,

porque dicen que el miedo,

se hace más tangible,

a través de las palabras,

y tu nombre es esa palabra,

que representa todos mis miedos,

y a la vez,

todas las veces que miré a los ojos y te planté cara,

tu nombre, pequeña,

has de saber que tu nombre,

es parte de esa frase que busco en folios en blanco,

esa frase que puede no encuentre jamás,

pero sé que, pequeña,

tu nombre,

es esa pequeña parte,

de todo aquello a lo que jamás,

quisimos ponerle nombre.

 

DigiCam

Por si no lo sabías.

¿Sabes?

Quiero morir en tus labios,

esos labios que en noches inertes,

mas en versos que en besos,

me hicieron volver a la vida.

 

Quiero perderme en tus ojos,

esos ojos que hicieron del camino,

en el que buscaba encontrarme,

no me importara hacer una parada, aunque ya, me supiera perdido.

 

Quiero morir en ti,

y perderle el miedo a la vida,

quiero perderme en ti,

y perder el miedo a no encontrar un salida.

 

Y esto tan solo lo escribo, por si aún, no lo sabías.

 

versos

 

Folio.

Acudo una vez más a ti,

una vez más me refugio en ti, folio,

una vez más vengo a contarte que no,

que no funcionó,

que mis largas miradas se ahogaron en sus profundas pupilas,

que mis largos silencios

murieron en sus labios,

eso labios que me clamaban,

a gritos,

que fueran en su busca,

que me suplicaban, en gritos mudos,

que fuera yo quien rompiera su sello eterno,

ese sello que trataba de dejar fuera todo lo que implicara un pero,

todo aquello que pudiera implicar mas de un efímero momento,

y volví a caer,

volví a bañarme en sonrisa,

volví a sumergirme en su tan taimada voz,

en esa tan cuidada sonrisa,

que le hablaba,

sólo a aquel que podía escuchar su voz,

volví a creer en las promesas que me profesaban sus dedos temblorosos,

en la mirada,

que me inquiría silenciosa por un gesto,

que le hiciera cambiar el rumbo

que tomaban sus pies al alejarse de los míos,

que le hicieran recordar,

que su alma con la mía,

se sentía completa,

en días,

en los que el viento,

a sus alas no daban cobijo,

y volví a caer,

volví a caer en ella,

folio,

dime que no es en ti,

en quien solamente puedo grabar mis versos,

dime que es en su piel donde debería grabar mis besos,

folio,

silencioso y paciente folio,

dime que no eres tu,

quien solo sabe acaparar mis deseos,

folio,

prométeme,

que seremos tu,

yo,

y ella,

quienes podrán descifrar,

los versos que hoy te regalo,

folio,

dime que llegará el día,

grábame en los huesos,

la fecha en la que mis labios,

entenderán todos sus porqués,

la fecha en la que sus ojos se detendrán ante los míos,

folio,

prométeme que las frases que hoy te exilio,

no caerán en el olvido,

folio,

silencioso y paciente folio,

que lo que hoy que cuento,

mañana,

pueda contárselo a ella en un suspiro.

folio

 

Mi paz y mi guerra.

Duele,

te prometo que lo intento,

pero ya incluso el dolor me hace pensar si esto,

es lo que realmente quiero.

Y duele,

trato quitar uno por uno tus dedos de acero,

que aferrados a mi piel se hallan,

con el peso de mil miradas,

con la delicadeza de mil susurros.

Duele,

te prometo que cada paso atrás que doy,

es mucho mas difícil que el anterior,

porque veo como en el horizonte te alejas,

como se difumina tu figura,

veo, te veo,

y por eso creo que sigo aún con vida,

y lo cierto es,

que me duele.

No se si me dueles tú,

o si me duelo yo al no tenerte,

el caso es que duele y tu no estás,

y en este caso,

obviaremos que eso pueda ser casualidad,

así que por un momento y de nuevo,

me dejaré llevar,

dejaré de intentar sacarte de mi vida,

porque de mi cabeza ya ni puedo,

dejaré que vuelvas y que yo vuelva,

que al volver tú, yo al fin vuelva,

y tú conmigo,

volveré a tenerte enfrente,

y entonces, si el dolor cesa,

si te miro y ya no duele,

abandonaré,

cesaré en mi lucha eterna,

serás tú mi paz y mi guerra,

nos lo prometo.

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